Abrir mapa Torre de Don Miguel (Cáceres), España
El Capazo, Fiesta de Interés Turístico Regional desde 2022, mezcla religiosidad y cultos paganos de ofrenda al fuego, al árbol, a la luna y al sol. Rememora un rito que podría remitirse a costumbres de algún pueblo vetón que pobló esta zona de Sierra de Gata, un lugar de paso con conexiones entre Caurium (Coria) y Miróbrica (Ciudad Rodrigo) a través de la calzada romana secundaria de la Ruta de la Plata.
Es una celebración que coincide con el final del invierno, cuando se termina la molturación de las aceitunas en los molinos, y que refleja la esperanza de la primavera.
El fuego y la purificación son unos aspectos muy importante de esta festividad, ya que antiguamente el culto estaría asociado a las diosas de la salud, a la curación y al fuego sagrado. Por eso, el encendido de velas y fuegos representa la vuelta del creciente poder del sol en los meses venideros. El fuego como elemento purificador que da la bienvenida a la primavera.
Los ritos, las costumbres, las doctrinas son trasvasadas desde las culturas más remotas hasta las más recientes, permitiendo así su pervivencia, bien en la forma original, bien en una nueva que resulta de la fusión o superposición. En Torre de Don Miguel, como en todo nuestro entorno cultural, la tradición cristiana ha absorbido muchas viejas tradiciones, como es el caso de El Capazo, integrado desde hace tiempo en las fiestas en honor a la Virgen de Bienvenida, patrona del pueblo.
Son las mujeres con sus cánticos, bailes y vítores al son del tamboril las encargadas de despertarlo, para acompañarlo por las calles del pueblo. El Camuñas, con su baile y el sonar de los cencerros avisa y recoge a los capaceros en las diferentes calles ataviados éstos como los antiguos molineros: sacos abiertos y chalecos de fardo. Durante este recorrido, los bodegueros ofrecerán vino y viandas a la comitiva y visitantes en la Ruta por las Bodegas con los afamados caldos de la Sierra de Gata. Durante este recorrido será El Camuñas el encargado de entregar las capacetas (utilizadas para prensar la aceituna en los molinos y que se encuentran impregnadas de aceite) a los capaceros para ser quemadas posteriormente en la plaza.
Los capaceros, mujeres y niño/as bailan al son del tamboril del muñidor, siguiendo siempre los pasos de El Camuñas que, al saltar, hace sonar los cencerros, extendiendo su llamada hasta el último rincón del pueblo.
Concluida la misión es El Camuñas quien incita al resto del pueblo, hasta ahora sólo público, a lanzar también sus capacetas al árbol, que arderá ferozmente, iluminando la plaza hasta consumirse entre las llamas. El rito finaliza con el sopetón: pan tostado, empapado en aceite y zumo de naranja y cubierto de azúcar.
De las llamas caídas, los mozos prenden los cirios que llevarán a la iglesia para depositarlos a los pies de la Virgen: a ella le corresponde la misión de iluminar y fertilizar los campos para que la próxima cosecha resulte abundante. Silencio que solo se rompe con la Salve a la Virgen de Bienvenida.
6 DE ABRIL DE 2024
Sábado siguiente al Domingo de Resurreción
- 22:00 H Ruta por las Bodegas
- 00:00 H El Capazo. Plaza Mayor