Paisaje de valles teñidos de blanco
El Cerezo en Flor, declarado Fiesta de Interés Turístico Nacional, ofrece mucho más que un espectacular paisaje de valles teñidos de blanco. Durante esta celebración se organizan recreaciones y representaciones que muestran la vida y las tradiciones de la comarca, además de numerosas actividades al aire libre, como rutas de senderismo y marchas ciclistas, entre otras propuestas en contacto directo con la naturaleza.
En este momento todavía no es posible determinar la fecha exacta en la que tendrá lugar la floración de los cerezos la próxima primavera. La floración no sigue un calendario fijo, ya que depende en gran medida de las condiciones meteorológicas de cada año. Habitualmente suele producirse entre el 20 de marzo y el 10 de abril, con una duración aproximada de unos diez días.
Para quienes tengan flexibilidad en sus fechas, se aconseja visitar el valle entre semana, ya que permite disfrutar del espectáculo de una forma más tranquila y con menor afluencia de visitantes.
La Fiesta del Cerezo en Flor es, ante todo, una celebración popular que busca mostrar la esencia de toda una comarca, conectando su pasado, presente y futuro. Durante estos días se organizan numerosas actividades que sirven como escaparate de la cultura local, la gastronomía, las tradiciones y el modo de vida de la zona.
Resultan especialmente interesantes las bodegas, fraguas y lagares, que se abren al público y se muestran tal y como eran hace más de 50 años, cuando desempeñaban un papel fundamental en la vida cotidiana. También pueden visitarse viviendas que conservan la arquitectura tradicional, permitiendo conocer cómo vivían antiguamente los habitantes del valle.
Sin embargo, el mayor atractivo para el visitante es la impresionante imagen de más de un millón y medio de cerezos en flor. Durante estos días, el valle ofrece un espectáculo difícil de igualar: un extenso manto blanco que cubre un paisaje único, modelado en terrazas para el cultivo de la cereza. A ello se suma la hospitalidad de sus gentes, que reciben a quienes nos visitan con entusiasmo, compartiendo la ilusión y la alegría que trae consigo la llegada de la primavera.
Recorrido por los pueblos del Valle del Jerte
Para contemplar la floración en toda su variedad, lo más recomendable es recorrer los distintos pueblos que conforman el Valle del Jerte, ya que cada uno ofrece perspectivas diferentes. Es importante tener en cuenta que la floración no se produce de manera simultánea: comienza en las zonas más bajas y de menor altitud y, progresivamente, se va extendiendo hacia las áreas más altas y frías, donde finaliza el proceso.