Agua viva, naturaleza intacta.
Las Hurdes esconde entre sus montañas y valles un tesoro natural que sorprende a quien lo descubre por primera vez: el agua en su estado más puro. Ríos y arroyos descienden entre rocas y vegetación dando forma a espacios de baño integrados en el paisaje, donde la naturaleza marca el ritmo y el silencio solo se rompe con el sonido del agua. Estas zonas de baño natural no son solo un lugar para refrescarse, sino una experiencia que conecta al visitante con la esencia más auténtica de la comarca. En Las Hurdes, bañarse es una forma de vivir el territorio, de sentir su frescor, su calma y su belleza intacta. Su visita es atractiva durante todo el año, aunque en los meses de verano ofrece un valor añadido gracias a sus zonas de baño y piscinas naturales.
Aunque no siempre es necesario y depende de cada zona de baño, resulta recomendable utilizar calzado adecuado para el agua, como sandalias de goma o escarpines, que faciliten caminar por el cauce del río y ayuden a evitar resbalones o pequeños golpes con las piedras.
Es fundamental disfrutar de estos espacios con respeto y responsabilidad. Las piscinas naturales forman parte de entornos de gran valor paisajístico y ambiental, por lo que cuidar el entorno es tarea de todos. Procura no dejar residuos, llévate tu basura contigo y deposítala en los contenedores del núcleo urbano más cercano, contribuyendo así a que estos lugares sigan conservando su belleza natural.
A continuación, destacaremos algunas de las veinticinco piscinas aproximadamente que se encuentran en la presente comarca:
Esta piscina natural, situada en un entorno montañoso de gran belleza, destaca por sus aguas limpias y su fácil acceso desde Las Mestas, tanto a pie como en coche. El río Ladrillar forma un amplio charco entre rocas de pizarra, creando un espacio perfecto para el baño, el descanso y el disfrute de la naturaleza, con zonas de sol y sombra a lo largo del día.
Cuenta con aparcamiento cercano y servicios como aseos y chiringuito, lo que facilita la visita. La presencia de un antiguo molino junto al río añade un atractivo cultural a este enclave natural de Las Hurdes.
Esta piscina natural se localiza a la salida de Caminomorisco en dirección a Pinofranqueado, a lo largo de la carretera EX-204, junto al puente que salva el río Alavea. Se trata de un tramo acondicionado del propio cauce del río, con base de hormigón y una longitud superior a los cien metros, diseñado para facilitar el baño.
El entorno arbolado proporciona abundante sombra y el agua presenta distintas profundidades, lo que la hace especialmente adecuada para disfrutar en familia. Integrada dentro del casco urbano, cuenta con una completa dotación de servicios, entre los que destacan zonas ajardinadas, áreas de merendero, aseos y un chiringuito muy concurrido en los meses de verano. Gracias a su accesibilidad y equipamiento, es una de las zonas de baño más frecuentadas tanto por vecinos como por visitantes.
Pinofranqueado cuenta con numerosos rincones naturales de gran atractivo. Si lo que buscamos es refrescarnos y disfrutar de un buen baño, destaca el Charco Morisco, su piscina natural y la más grande de Las Hurdes, alimentada por las aguas del río Los Ángeles. Es imposible no encontrarla: aparece nada más llegar al pueblo, junto al puente.
Además de su gran tamaño, destaca por la tranquilidad de sus aguas, que al estar remansadas resultan ideales tanto para el baño relajado como para familias con niños.
Durante el verano suele convertirse en uno de los puntos de encuentro más animados de la comarca. La zona está acondicionada para el descanso, con espacios amplios para colocar toallas y sombrillas bajo la sombra de los árboles. Los chiringuitos cercanos permiten tomar algo o comer sin necesidad de alejarse del baño.
Como único inconveniente, cabe mencionar el aparcamiento, ya que es un lugar muy frecuentado y, en determinadas épocas o momentos del día, puede resultar algo complicado encontrar sitio para estacionar.
Siguiendo el trazado de la antigua carretera que unía Casar de Palomero con Caminomorisco, el río de los Ángeles ofrece un agradable espacio de baño a la altura de un pintoresco puente. Bajo esta estructura se forma una amplia zona de aguas tranquilas, ideal para pasar una jornada relajada en contacto con la naturaleza.
Probablemente la manera más fácil de llegar sea desde Casar de Palomero: hay que salir por la calle Cordero y la avenida de los Ángeles, y después continuar por la EX-369 sin desviarse hasta alcanzar el puente.
El acceso es posible desde ambos lados del puente, donde se sitúan sendos chiringuitos, uno de ellos de gestión privada y con zona de aparcamiento. Aunque el entorno mantiene un carácter bastante natural y poco artificializado, el área de baño es espaciosa y resulta muy cómoda para familias. Esta piscina natural destaca por su ambiente sereno, su agua clara y el atractivo paisaje que la rodea, con vegetación abundante y formaciones rocosas que realzan el valor del enclave.
La Piscina Natural de Riomalo de Abajo, en Caminomorisco, es una de las más conocidas y espectaculares de Las Hurdes gracias a sus aguas cristalinas y su entorno montañoso, rodeado de bosques y acantilados. Se accede desde la carretera EX-204 tomando el desvío señalizado hacia el Meandro del Melero, donde también hay aparcamiento disponible. El río Alagón alimenta la piscina y forma una pequeña cascada en uno de sus extremos.
Sus aguas azul verdoso, frescas y profundas (hasta 4 metros), la convierten en un lugar ideal para nadar y disfrutar de la naturaleza. La zona está acondicionada para los visitantes, con senderos, áreas de picnic, duchas y aseos, y cuenta con restaurantes abiertos todo el año y el cercano camping de Riomalo.