La historia no se contempla desde fuera: se vive entre las piedras de su castillo.
El Castillo de Barcarrota, conocido también como Castillo de las Siete Torres, es uno de los principales emblemas históricos de la localidad de Barcarrota, en la provincia de Badajoz. Su presencia domina el casco urbano y refleja la importancia estratégica de esta villa en la frontera con Portugal.
La fortaleza fue construida en el siglo XV, aunque existen indicios de ocupaciones anteriores, posiblemente vinculadas a la Orden del Temple. Su función principal era defensiva, ya que Barcarrota se encontraba en una zona clave durante los conflictos entre los reinos de Castilla y Portugal.
El castillo formó parte de un sistema defensivo más amplio que protegía la frontera, siendo testigo de enfrentamientos, cambios de dominio y etapas de relativa estabilidad a lo largo de la historia.
A diferencia de otras fortalezas aisladas, el Castillo de las Siete Torres se encuentra plenamente integrado en el entramado urbano de Barcarrota. Esto permite al visitante descubrir restos de murallas y torres mientras recorre sus calles, convirtiendo el paseo en una experiencia histórica única.