Entre dehesas, una fortaleza con alma.
Abrir mapa San Vicente de Alcántara (Badajoz), España
El Castillo de Piedrabuena, situado en el entorno de San Vicente de Alcántara, Badajoz, formaba parte de una importante red defensiva junto a otras fortalezas como Azagala, Mayorga, Santibáñez o Portezuelo. Esta línea de castillos protegía el territorio comprendido entre los ríos Guadiana y Tajo, en una zona estratégica cercana a la frontera con Portugal.
Desde finales del siglo XIII, el castillo fue cabeza de una encomienda de la Orden de Alcántara, alcanzando especial relevancia entre los siglos XV y XVI. Durante este periodo, bajo el mando de frey Antonio Bravo de Jerez —también gobernador del Partido de Alcántara—, se llevaron a cabo importantes reformas destinadas tanto a reforzar su defensa como a mejorar su habitabilidad.
La construcción más antigua del castillo data de finales del siglo XIV y comienzos del XV. Posteriormente, en el siglo XVI, se añadieron nuevas dependencias como caballerizas, la llamada Torre Hueca y otras estancias para el personal.
La fortaleza se organiza en dos recintos: uno exterior, a modo de barbacana con torres cilíndricas en las esquinas, y otro interior articulado en torno a un patio central. En este último destacan la Torre del Homenaje, la Torre del Rey —de tipo albarrana— y otras como la Torre de la Cárcel o la del Horno.
Con el paso del tiempo, especialmente durante el siglo XVI, el castillo fue perdiendo su carácter estrictamente militar para adquirir una función más residencial y palaciega. Las reformas impulsadas por distintos comendadores adaptaron sus espacios a un uso más cómodo, transformando la fortaleza en una residencia señorial sin perder su imponente estructura defensiva.