La montaña mágica que flota en el agua.
Abrir mapa Esparragosa de Lares (Badajoz), España
En el corazón de La Siberia Extremeña, donde el embalse de La Serena —el más extenso de España— dibuja un mar interior de aguas dulces, emerge el Cerro Masatrigo como un capricho geológico imposible: una colina cónica casi perfecta que parece una isla flotante o una "montaña mágica" sacada de un sueño.
Apodado popularmente la "rotonda más grande de Europa" por sus 775 metros de diámetro rodeados por la carretera EX-322 (que lo circunvala como una glorieta natural), este cerro es el símbolo indiscutible de la comarca y uno de los paisajes más fotografiados de Extremadura.
Ubicado en el término municipal de Esparragosa de Lares (cerca de la aldea de Galizuela), con coordenadas aproximadas 38°56'04"N 5°12'22"O, alcanza una altitud de unos 524-528 metros sobre el nivel del mar (176 metros de prominencia sobre el agua cuando el embalse está alto).
Tras la construcción de la presa de La Serena en los años 80-90, quedó convertido en península, rodeado casi por completo por el agua, lo que le da esa apariencia surrealista de montaña aislada en medio del lago. Declarado Monumento Natural de Extremadura en 2023, protege su singular forma cónica, su vegetación de encinas, acebuches y matorral mediterráneo, y su valor como zona de paso para aves migratorias en la Reserva de la Biosfera de La Siberia.
Para los antiguos pobladores y los templarios (que tenían fortalezas cercanas como la de Lares), era un lugar sagrado o "montaña mágica", punto estratégico entre La Siberia y La Serena.
Hoy, su cima ofrece varios miradores con vistas panorámicas brutales: el embalse infinito, las sierras lejanas, pueblos como Puebla de Alcocer al fondo y horizontes que se pierden en dehesas y agua. Hay rutas senderistas fáciles y circulares (como la SL-BA 198 Senda de Masatrigo, de unos 4-5 km, apta para familias y MTB), con subidas moderadas que recompensan con silencio, viento y esa sensación de estar en el centro del mundo.