Ven a Coria y entra de lleno en la historia
Abrir mapa Coria (Cáceres), España
Desde el Achelense hasta la época actual pasando por vetones, romanos, visigodos y árabes, todos han dejado su huella en esta milenaria ciudad.
Sede Episcopal desde que fuese reconquistada para el reino de Castilla, conserva su catedral y la mitad de la diócesis católica que la comparte actualmente con Cáceres. Coria es una mezcla de todo ello.
La muralla romana, multitud de edificios como la antigua cárcel, calles que serpentean zonas que antaño fueron juderías… Al mismo tiempo, Coria es la puerta del Noroeste Extremeño, siendo paso obligado para los viajes que tienen como destino la Sierra de Gata o la Comarca de las Hurdes.
Perfecta para ir solo, con amigos, en pareja o en familia con o sin niños. Estos últimos, sin duda, enriquecerán la visita con sus fantasías. ¡Descubridla!
1. Catedral de Santa María de la Asunción
Es el gran emblema de Coria. Construida entre los siglos XV y XVII, combina gótico, renacentista y plateresco. Destacan su majestuosa torre, la portada principal y el claustro, que invita a recorrerlo con calma.
En su interior se encuentra el Museo Catedralicio, donde se conserva una de las reliquias más llamativas de Extremadura: según la tradición, un fragmento del mantel de la Última Cena. Además, alberga valiosas piezas de arte sacro y objetos históricos de gran relevancia.
2. Las Murallas Romanas
Uno de los conjuntos defensivos mejor conservados de Extremadura. Fueron declaradas Monumento Histórico-Artístico Nacional en 1931 y rodean todo el casco antiguo. Datadas en el siglo III d. C., están construidas con enormes sillares de granito.
La muralla tiene una longitud de 1.065 metros, alcanza hasta 4 metros de grosor y entre 10 y 14 metros de altura. Se puede acceder al recinto por cuatro puertas levantadas en distintas épocas:
Puerta de San Pedro y Puerta de la Guía (siglo I)
Puerta del Carmen y Puerta de San Francisco (siglo XVI)
3. Castillo de los Duques de Alba
Situado junto a la muralla, este castillo del siglo XV fue residencia nobiliaria. Se levantó sobre una antigua fortaleza templaria del siglo XII por orden de García Álvarez de Toledo, Duque de Alba y primer Marqués de Coria.
Aunque actualmente no es visitable por dentro, su imponente torre del homenaje destaca en el perfil urbano y es uno de los símbolos más reconocibles de la ciudad.
4. Puente Viejo sobre el río Alagón
Construido en 1518 y restaurado en varias ocasiones, este puente de piedra ofrece unas vistas espectaculares del río y del paisaje que lo rodea. Es uno de los rincones más fotografiados de Coria.
También conocido como Puente de Piedra, muchos vecinos lo llaman Puente Romano, aunque no existen pruebas concluyentes que confirmen ese origen.
5. El Casco Antiguo
Declarado Bien de Interés Cultural como Conjunto Histórico en 1993, el casco antiguo de Coria es perfecto para perderse sin prisas. Sus calles irregulares, casas señoriales y pequeñas plazas transmiten el encanto de otra época.
Dentro del recinto amurallado encontrarás, además de la Catedral, el Museo de la Cárcel, el Museo Catedralicio o el Convento de la Madre de Dios, entre otros edificios históricos.