Donde la tierra cuenta su historia.
Abrir mapa Cañamero (Cáceres), España
El Geoparque Extremeño es un amplio macizo montañoso que ocupa aproximadamente 2.544 km² en el sureste de la provincia de Cáceres, entre las cuencas de los ríos Tajo y Guadiana. Su punto más elevado es el Risco de La Villuerca (1.601 metros), desde donde se pueden contemplar sierras alineadas, profundos valles, extensas rañas y la localidad de Guadalupe, destacando al sur el Real Monasterio como símbolo del territorio.
Este espacio natural fue incorporado en septiembre de 2011 a las Redes Europea y Global de Geoparques promovidas por la UNESCO y, desde noviembre de 2015, ostenta la distinción de Geoparque Mundial de la UNESCO. Esta figura reconoce territorios con un patrimonio geológico excepcional y con un modelo de gestión basado en la conservación, la educación ambiental, la investigación científica y el impulso del desarrollo sostenible mediante el geoturismo.
El paisaje del geoparque se caracteriza por un núcleo montañoso de origen paleozoico rodeado de antiguas penillanuras. Las sierras y valles se disponen en dirección noroeste-sureste, configurando un entorno de gran valor paisajístico. Su origen geológico se remonta a hace unos 300 millones de años, durante el Carbonífero, cuando la orogenia hercínica provocó un gran plegamiento (sinclinorio) que posteriormente fue modelado por la erosión a lo largo del Mesozoico y el Cenozoico.
Más tarde, durante la orogenia alpina (hace unos 35 millones de años), el relieve se vio afectado por fracturas y elevaciones de bloques que rejuvenecieron el terreno. Estas fallas pueden observarse en distintos puntos del territorio, junto con otros fenómenos asociados al plegamiento.
Finalmente, la acción continua de la red fluvial sobre este relieve intensamente plegado y fracturado ha dado lugar al característico “relieve apalachense” que define actualmente el paisaje del geoparque.