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Segura de León

Fortaleza de historia, alma de sierra.

Abrir mapa Segura de León (Badajoz), España

En el corazón de la Sierra Sur de Badajoz, entre dehesas, olivares y suaves lomas, se alza Segura de León, una localidad que combina patrimonio medieval, tradición y naturaleza. Su silueta, coronada por un imponente castillo, anticipa al viajero que aquí la historia sigue muy presente en cada rincón.

CASTILLO SANTIAGUISTA

Levantado por la Orden de Santiago, todavía se conservan algunos restos del recinto amurallado que lo rodeaba, así como vestigios del antiguo foso junto a la entrada. El acceso al castillo se realizaba mediante un puente que salvaba ese foso defensivo. El adarve o camino de ronda recorre todo el perímetro de la muralla y permite llegar a los torreones y a la puerta principal. Desde lo alto, se contempla una magnífica panorámica del pueblo extendido a sus pies.

Es el monumento más emblemático que visitar en Segura de León. Fue edificado en el siglo XIV por la Orden de Santiago y llegó a ser residencia de los comendadores de la Encomienda Mayor de León.

 Considerada la fortaleza santiaguista mejor conservada de Extremadura, presenta una planta irregular, adaptada a la forma del terreno sobre el que se asienta. En sus orígenes contó con un foso, hoy desaparecido.

 El castillo está rodeado por una sólida muralla exterior y, en otro tiempo, dispuso de un segundo cinturón defensivo del que actualmente solo permanecen algunos lienzos.
 

CONVENTO DE SAN BENITO

Entre los principales atractivos patrimoniales de Segura de León destaca el antiguo Convento de San Benito, fundado por la comunidad franciscana entre los años 1477 y 1480. El edificio se conserva en excelente estado y permite recorrer buena parte de sus dependencias originales, como la hospedería, la iglesia, el claustro e incluso algunas celdas donde residían los religiosos.

En el interior del templo se custodian piezas de gran valor artístico y devocional. En la capilla mayor sobresale un retablo fechado a comienzos del siglo XVI —atribuido en ocasiones a etapas anteriores— junto a una imagen de la Virgen de la Concepción.

Sin embargo, la obra que más llama la atención es el Cristo de la Reja, una talla del siglo XVI colocada sobre una reja a unos siete metros de altura, lo que le confiere una presencia singular y sobrecogedora.

Especial mención merece su claustro mudéjar, uno de los rincones más bellos del conjunto, donde todavía hoy se celebran actividades culturales vinculadas a las fiestas locales, manteniendo vivo el espíritu histórico del convento.