Regalé la experiencia a mis padres y dicen haber disfrutado como nunca, les ha encantado y repetirán sin duda. Ya han recomendado la experiencia a mucha gente. Además les acercaron la botella de vino que olvidaron en la bodega hasta su alojamiento. Muchas gracias.
La cata corta de vino y tapas mediocres y difíciles de comer. El bacalao, muy salado. Por 60 se espera algo más
Open map CTRA. N-V, KM. 259, Trujillo (Cáceres), España